Agente Pantoja III
Amigos Garrapateros del mundo,
Se que me he hecho esperar y que algunos habéis sentido un cosquilleo hormigueante que ha recorrido vuestro cuerpo desde la punta del dedo pequeño del pié (el que tengo roto) hasta el último de vuestro capilares craneales, pero es que todo guerrero necesita un reposo y no todos los días uno se levanta inspirado para escribir
AGENTE PANTOJA. CAPÍTULO III: “18:21, la hora de la gran cagada”
Al término del pasaje anterior dejamos a
Paquirri vio en ella no sólo la mujer de su vida si no una mujer valiente, con poderío, con la fuerza necesaria como para unirse a él en su cruzada para alcanzar el escalafón más alto de poder del espionaje español. Es 1980, estamos aún el período de transición, Adolfo Suárez gobierna el país no sin problemas, el 28 de Febrero de ese mismo año el Estatuto de Andalucía es aprobado. El país aún se mantenía débil por las sacudidas anticonstitucionales de los terroristas y del ejercito. En este escenario es donde se iba a curtir como espía
Estamos ante años críticos en nuestro desarrollo constitucional, Pantoja es llamada al CESID y es informada de que debe de seguir a un tal Teniente Coronel Antonio Tejero, pues se muestran evidencias de que algo va a suceder y que este militar podría estar implicado. Analicemos el contexto histórico con detalle y rigor quirúrgico.
Mientras crece la voluntad golpista en sectores del ejército y de la extrema derecha, el gobierno progresa en el inicio de la década hacia una profunda crisis, que durante 1980 se volverá cada vez más insostenible. Entre los principales acontecimientos destacan la dimisión del ministro de Cultura, Manuel Clavero el 15 de enero, la remodelación del gobierno el 3 de mayo, la moción de censura presentada contra Adolfo Suárez por parte del PSOE los días 28-30 de mayo, la dimisión el 22 de julio del vicepresidente del Gobierno, Fernando Abril Martorell, que produce una nueva remodelación en septiembre, y la elección en octubre de Miguel Herrero Rodríguez de Miñón, candidato alternativo a la propuesta oficial de presidente del grupo parlamentario centrista promovida por Suárez.
La debilidad creciente de Suárez en el seno de su propio partido, propicia la presentación de su dimisión como presidente del Gobierno y de UCD el 29 de enero de 1981, en una intervención televisiva, tras la cual, los acontecimientos van a precipitarse. El 1 de febrero, el Colectivo "Almendros" publica en El Alcázar un artículo claramente golpista; del 2 al 4 de febrero, los reyes viajan al País Vasco, donde los diputados de Herri Batasuna les reciben con un fuerte abucheo y varios incidentes, y el 6 de febrero aparece asesinado el ingeniero de la central nuclear de Lemóniz, secuestrado unos días antes, mientras se sigue sin noticias de otro industrial secuestrado, Luís Suñer.
En medio de este tenso clima, se ponen en marcha los procesos de sustitución de Suárez. Entre los días 6 y 9 de febrero tiene también lugar el II Congreso de UCD en Mallorca, donde el partido aparece descompuesto y es nombrado como presidente en funciones Agustín Rodríguez Sahagún, y el día 10, Leopoldo Calvo-Sotelo es nombrado candidato a presidente del Gobierno.
Las tensiones fueron a más cuando el día 13 de febrero, se daba la noticia de la muerte en Carabanchel del militante etarra Jose Ignacio Arregui, víctima de las torturas inflingidas en
En este enrarecido escenario, el día 18, Calvo-Sotelo presentaba su gobierno, pero en la votación del día 20 no obtuvo la mayoría necesaria para la investidura, por lo que debía producirse una nueva votación el día 23, día que elegirían los golpistas para su tentativa de golpe de Estado. Una tentativa en la que iban confluir las voluntades de un golpe duro, promovido por Tejero y el capitán general Jaime Milans del Bosch y uno blando promovido por el general Alfonso Armada, hombre de confianza del rey.
Así pues la progresión de nefastos acontecimientos era imparable, Pantoja no quería que su debut en el espionaje fuese un gran fracaso pero tampoco tenía pruebas para desmantelar la operación, por lo que tras limitarse a una serie de persecuciones, pinchazos telefónicos y demás artimañas de poca monta, decidió de lleno infiltrarse en la operación, entre coplas como “marinero de luces” o “yo soy esa” y entre conflictos de pape couché con Lola Flores o Rocio Jurado,
El día 19 de Febrero
La insignia contenía un micrófono integrado en sus fibras de oro, y Pantoja sabía a ciencia cierta que el tipo la llevaría hasta para acostarse. El hecho de que Pantoja se vistiese aquella mañana ligeramente escotada no tenía sólo el fin de atraer las miradas de los jóvenes guardias sino que también ayudo a esparcir sobre su piel un perfume con efectos y alucinógenos atrayentes, todo un narcótico que dejó extasiado a Tejero cuando nuestra agente se acerco a él a ponerle
Así pues cuando Antonio Tejero entró a la fuerza en el Congreso de los Diputados a las 18:21 horas de aquél 21 de Febrero de 1981, el destino democrático de España estaba garantizado por la gallardía, valentía y astucia de una mujer de signo sin igual en la historia de
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